Reflexión: Andrea Lacasa

La asignatura de Aprendizaje y enseñanza de la lengua y la literatura griegas ha sido la primera del módulo específico del máster que hemos tenido. Por tanto, ha sido la primera toma de contacto que hemos tenido con la programación y la planificación de materias de nuestra especialidad. Ese fue precisamente el primer aspecto del que nos concienciamos al empezar la asignatura: la importancia de la planificación de cada día de clase para que nunca nos falte material, sino que incluso nos sobre. También hemos aprendido cuál sería nuestra situación como jefes de departamento, pues al ser profesores de latín y griego es probable que estemos solos en el mismo y asumiríamos nuestras propias responsabilidades a la hora de hacer una programación.

En la segunda sesión me llamó mucho la atención la existencia de financiación para la realización de programas de movilidad e internacionalización, ya que nutrirse de las metodologías y las prácticas docentes de centros extranjeros puede ser muy beneficioso para nuestro centro y para nuestros alumnos. También los proyectos eTwinning y los proyectos amparados bajo el Programa Erasmus+ pueden ser experiencias muy enriquecedoras para el alumnado, para los profesores e incluso para el propio centro escolar.

Uno de los aspectos a los que hemos dedicado más tiempo ha sido a la elaboración de Unidades Didácticas, lo cual va a ser muy útil para mi TFM a corto plazo y para mi futura actividad docente a largo plazo. Conocer y experimentar con distintas metodologías nos irá ayudando progresivamente a identificar cuál nos será de más ayuda en un momento determinado. Dentro de estas unidades debemos prestar especial atención a la parte de evaluación. Si creamos un instrumento de evaluación completo que podamos ir adaptando según la situación, podremos simplificar nuestro trabajo e ir mejorándolo con la experiencia de los años.

De las metodologías que he aprendido en esta asignatura y en otras, la que más me ha gustado ha sido el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP). Esto demuestra que lo que se hace en aula no tiene por qué quedarse en el aula. De esta manera, los alumnos pueden ver una utilidad más práctica a su trabajo de clase y los motiva. Además, al crear y coordinar actividades interdepartamentales, estamos dando visibilidad a nuestras materias de Latín, Griego y Cultura Clásica.

En cuanto a lo afectivo, hemos aprendido la necesidad de dar atención y amor a los alumnos. Cada alumno tiene un universo dentro y es importante tener en cuenta que pueden estar pasando por una situación complicada y que necesitan un afecto que tal vez no les pueda ser proporcionado en otro sitio.

Gracias a las actividades creativas que hemos presentado en clase hemos aprendido a desarrollar nuestra creatividad de cara a la innovación en el aula y hemos aprendido de lo que hemos hecho bien e incluso de nuestros pequeños errores. Ha sido muy positivo para interactuar entre nosotros y para darnos una dosis de energía antes de la explicación teórica. Ha sido muy enriquecedor darnos retroalimentación sobre lo que hemos presentado, tanto las actividades creativas como la Unidad Didáctica. De esta asignatura, en conclusión, puedo extraer muchos aspectos positivos. Está muy bien organizada y es evidente que se ha planificado pensando en nuestro bien y en nuestro futuro como docentes.

templo de hefesto

Deja un comentario