Reflexión de Arantxa Zamora Berenguel

Desde el primer día, la asignatura de Aprendizaje y Enseñanza de Griego ha sido muy útil a la hora de acercarnos a la realidad de una clase práctica que llevaremos a cabo en los institutos. Me pareció fantástica la idea de dividir la clase de manera que todos podíamos vernos las caras, creo que es primordial trabajar de esta forma con adolescentes, así se sienten más motivados y atentos.

Con esta asignatura, hemos logrado aprender cómo elaborar una Unidad Didáctica partiendo de unas pautas esenciales y estructuradas, desde la justificación del tema escogido, con los objetivos, recursos, etc. para conseguir una explicación de contenidos teóricos, a la vez de ser practicados con sus propias actividades. Todo ello, llevándolo a una especial atención a la diversidad, trabajando con temas transversales desde el aula y, por último, llegar a una evaluación final.

La metodología, que lleva a cabo la profesora Mónica, es activa, lo cual hace, que la asignatura tenga un gran aprendizaje participativo que debemos tener en cuenta y recordar en todo momento para nuestro futuro.

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