Reflexión personal Miguel Ángel Martínez Ortega

La asignatura de Aprendizaje y Enseñanza del Griego impartida por la profesora Mónica Durán Mañas llegó tras un huracán de otras asignaturas del módulo genérico de corte teórica, de gabinete y pedagógica. Digo huracán porque el profesorado de las dichas asignaturas llegó impartiendo sus respectivos contenidos maxis itineribus a un anfiteatro que poco conocía de los mismos. Al acabar ese módulo empezamos con la parte específica de nuestras especialidades y aquí empieza la parte referente a esta asignatura.

Debo decir, que el conocer previamente a Mónica y su modus operandi durante el grado, hizo que esta nueva asignatura se hiciera más familiar y menos esterilizada que en el módulo genérico. Sin embargo, la primera sesión fue bastante innovadora o, al menos, diferente, de cuantas hemos dado en el pasado. Esta era una clase a distancia, una videoconferencia.

El referirme a lo poco estéril y árido de la asignatura se contrapone a las asignaturas que dimos durante el mes precedente pues los temarios de leyes educativas y las teorías pedagógicas son densas y nublaban el propósito de este máster de secundaria. Confieso que fue con la profesora Mónica con quien por primera vez pude descifrar y entender este entramado y le di un sentido a través de las diferentes temáticas de clase y los contenidos a trabajar en clase.

En el desarrollo de las clases considero que se ha acertado en el combinar partes de exposición teórica, puesto que es una clase evidentemente, y otras en las que prima lo práctico prestándose al debate y el diálogo de los diversos puntos que se han ido tratando en la asignatura.

El temario se centró principalmente en la elaboración de unidades didácticas (y sus respectivos apartados a tratar dentro) junto con las renombradas actividades “lúdico-didácticas” en las que se convirtieron en una elemento imprescindible del desarrollo de las sesiones o clases. En mi caso particular, desarrollé una actividad inspirada en el programa televisivo “BOOM” en el que quise trabajar las técnicas de traducción, la morfología verbal y nominal y la sintaxis. Para ello elaboré (con ayuda técnica) un programa visualizado en Chrome en el que aparece una serie de oraciones en griego para que los alumnos elijan la opción correcta de traducción discerniendo y obteniendo una visión crítica.

Volviendo a la dinámica de clase, debe resaltarse que al final de cada una se nos propuso la redacción de una memoria u “hoja de trabajo en clase” en la que se plasmaban una reflexión en base a lo visto en esa sesión, los puntos que resaltaríamos, lo que nos sorprendió y aquello que aplicaríamos en un futuro. La verdad es un buen método para así fijar lo visto a diario y así trabajar la retroalimentación con la profesora pues es material de gran utilidad en su futura planificación docente.  Además, como he dicho previamente las clases se han prestado a la reflexión, el trabajo colaborativo, el debate y el compartir de ideas.

Hemos trabajado en profundidad la elaboración de una unidad didáctica que, a mi parecer, es de gran importancia para una futura práctica docente y en el acercamiento con el sistema educativo.

En líneas generales pienso que he aprovechado altamente y he aprendido cosas de gran utilidad durante el desarrollo de esta asignatura. Esto ha sido posible gracias a la ayuda de Mónica que sin duda puede verse su gran pasión por la docencia y, sobre todo, por sus alumnos y su bienestar general.

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